Monday, January 17, 2011

Una a una frente al espejo...


Te miro y tú miras.
Una a una frente al espejo
eres silueta entretejiendo miradas
sin que te mires ni nos miremos,
tatuado en tus húmedos y temblorosos ojos
la forma de mi pene y la sensación de mi aliento,
sintiendo entre tus dedos el salado sabor
de mi néctar como rocío mañanero sobre tus pechos.

Te huelo y tú hueles.
Una a una frente al espejo
el reflejo de tus deseos se vuelve obsceno
como pensarte inventando posiciones sobre el vértigo
humedeciendo con mi saliva la cueva de tu sexo
excitando mis neuronas con la soecidad de tus verbos
que se enredan en la fantaseadas realidades entre tus nalgas
que hace gestar en mi pecho jadeantes gemidos que te nombran.

Te toco y tú tocas.
Una a una frente al espejo
eres más que unas manos recorriendo una excitada carne,
más que un aliento perdido en el vapor de un pecho,
más que unos dedos descubriendo el íntimo sonido de tu vagina,
aún más que la electrizante sensación del auto roce de tus pezones
cuando caen la sombras y las estrellas se desnudan sobre tu cuerpo
al quedar sobre el esmalte rojo de tu pie el último suspiro de mi miembro.

Saturday, January 8, 2011

Y la palabra de hizo carne...


Y la palabra de hizo carne
y se desnudo ante mis ojos
y mis ojos dibujaron la forma
de un cuello erecto,
de unos senos latientes,
de un vientre claroscuro,
de una vulva húmeda;
la letra se escapó de la página
a tu boca y su curiosa lengua,
a tu mirada de ojos exorbitados
a tus veinte dedos de punta,
a tus escasos vellos atentos,
a tu sudor entre tus pechos
al orgasmo que se escapa en el grito;
los silencios se dispersaron sobre la silla
al caer disimulados y lentos
de tu labio colorido latiente
de tu quijada de movimientos inconscientes,
del tu pezón izquierdo levantado,
de tu ombligo inundado de semen,
del labio de tu vagina entreabierta al espasmo;
el poema gime sobre los dedos del poeta
justo sobre la mesa en donde el poema se vuelve hembra
cuando el verbo se vuelve poliforme y cuestionador,
cuando los adverbios desnudan sus deseos incontables,
cuando los signos son jeroglíficos de de claves Morse de momentos,
cuando el decir se hace incensario ante el toque de unos dedos
cuando escribo con mi miembro un verso indescifrable entre tus piernas.

Tuesday, November 2, 2010

Desnuda

Ante tu silencio, desnuda,
la carne parece un verso sin letras
una caricia sin dedos que escarben,
un orgasmo sin gemido que encienda
una retórica estoica de un deseo innombrado

Ante la pared, desnuda,
tu mirada perdida aún dibuja tu amante
tu manos huelen al salado de su pecho,
tu lengua aún dibuja la forma de su miembro,
una lágrima salada aún vibra con el último grito trasnochado.

Ante la quietud, desnuda
las curvas de tu carne invitan a la aventura:
al salto al vacío de tus caderas musicales,
a escalar cuesta arriba tus pezones
a suicidarse en el cañón húmedo de tu sexo

Ante tu presencia, desnuda,
la ausencia toma cierto olor a destierro inquieto,
un aroma a sábanas bañadas de cuerpos te perfuma,
al paso de los minutos del reloj de arena que se queda mudo
y el péndulo de semen que cuelga de tu dedo índice con mi nombre.

Friday, September 17, 2010

A penas silencio bañado de deseo...

A penas silencio bañado de deseo
encarnado bajo tu desnudez clandestina,
bajando por tu frente ágil y escurridiza
a tu nariz cazadora de ardientes olores,
a tus labios catadores de labios y cuerpos,
a tus pechos erectos antes el inminente contacto,
a tu vientre tatuado de tinta y saliva.

Hay un algo que te desnuda más adentro de la carne;
una sombra que pinta de grises tus curvas,
que descubre formas inverosímiles de deseos,
que traiciona la humedad de unas manos;
un algo agridulce que se te esconde tras los ojos,
tras tu mirada que encubre las ganas de tus poros
y la silueta de un cuerpo de hombre salado entre tus piernas.

Es que al mirarte detenidamente con los sentidos
descubro sobre tu carne el sabor de un poema
que se esconda tras la sombra de tus tetas,
que toma la ruta sur de tu ombligo insurrecto
por el laberinto de tus tatuajes en donde se tatúan
algunas letras que absortas ante en calor y fuego de tu hembra
suicidándose al lanzarse al mar embravecido de tu vulva.

Tuesday, May 11, 2010

Desnuda en un espejo

Desnuda en un espejo
pareces imagen y reflejo,
pareces un eco desnudo
como tus desnudas tetas
en la circunferencia de tus pezones
como tu vientre vibrante
al recuerdo de algún cálido líquido
o como el ángulo de tu vientre
en la húmeda vía a tu sexo.

Desnuda en un espejo
tu silueta se vuelve clara
en el juego erotizante de las sombras
que bailan en la desnudez de tu carne
impregnándose de tus líquidos,
de tus disimulados sabores,
del tembloroso contacto de tus manos,
del vapor de tu cálida vagina,
del orgasmo que esconde tu mirada.

Desnuda en un espejo
pareces presa de ti misma
en un gemido monocromático entrecortado
entre algunos sí y no entreabiertos
por dónde se escapa el recuerdo de unos dedos
que hicieron explotar un grito desteñido
en donde el miedo y el sudor se confundían
cuando corrías de ti misma desbocada
y yo me tocaba pensándote al filo de mis ganas y palabras.

Thursday, April 8, 2010

Desnuda sobre tu cama...

Desnuda sobre tu cama
te ves tan indefensa sobre tu silencio
con tus ojos dibujando tus sábanas
en donde aún tu amante duerme
también desnudo sobre tu memoria
en el olor que dejó grabado magistralmente
en el ultimo sudor sobre tu espalda,
en la última venida sobre tus muslos,
en el último gemido dentro de tu boca.

Es que desnuda sobre tu cama
dibujas con tus pezones erectos
el angustioso espasmo del deseo,
la mudez de tu sombra entrecortada,
el sabor aglutinado en tu carne,
justo donde el pelo corre desbocado
por cada vello alerta de tu espalda
en donde se deletrea algún nombre desconocido
escrito con la última saliva sobre tus pechos.

Desnuda sobre tu cama
el color se vuelve anónimo sobre los grises
cuando la luz y la oscuridad erotizan las voces mudas,
cuando el cobre de tu espalda se difumina intranquilo
cerca de tus nalgas entreabiertas en vapores húmedos,
cerca y lejos de tus ojos transparentes e intranquilos;
es que alguna hora te descubrió desnuda sobre alguna cama
en donde se cuenta la historia del suicidio de algún orgasmo
que se ahogó desnudo en un poema en mis manos entre tus piernas.

Thursday, March 25, 2010

Un silencio se posa sobre tu carne

Un silencio se posa sobre tu carne,

desnuda tu espalda es un llamado a las ganas,

es la pista donde aterrizan mis deseos,

es la cordillera poblada de suspiros,

es el eco de la ropa que cayó al suelo

cuando unas manos acamparon cerca del cuello

y bajaron cabalgando gotas de sudor repetidas

por los montes de vellos erectos y sensibles

en donde ecos de amantes siguen contando

la leyenda de esa hembra caliente como verano,

húmeda como mar al contacto del marinero,

astuta como mirada escurridiza

cuando el color corre de tu forma casi inhumana

y el blanco y negro definen tus curvas

la cúbica forma de espalda erotizada,

la línea curva donde comienzan tus nalgas,

los círculos cóncavos de tus senos erectos,

los ángulos que encubren algún orgasmo;

es que un silencio se posa sobre tus carnes

desnudas de miradas que te definan,

intensa al filo de las palabras que te buscan escurridiza,

madura al paso de los años sobre tus marcas

cuando se tatuó sobre tu cuerpo/ papel mis ojos,

cuando se tatuó sobre tu cuerpo/ mar mis dedos

cuando se tatuó sobre tu cuerpo/ luna mi lengua;

es que cuando un silencio se posa sobre tu cuerpo

hay flores germinado del vapor de tu sexo,

hay una timidez de colores que se va tras mi sombra

la que se esconde tras un gemido denso y sonoro

con el cual tatúo tu último deseado grito al filo de mi miembro.

Monday, November 23, 2009

Cuesta abajo

Cuesta abajo de tus pechos erguidos,

de tus volcanes seducidos por la inercia,

de la cima de tus pezones dulces como fruta,

de tus costillas saladas como mar,

justo al toque de unos dedos y una lengua,

de tu vientre ancho como costa desnuda,

salvajes y temblorosas al contacto de unas manos,

amplio como el deseo en cada uno de tus poro,

de tu ombligo como ojo mudo,

como caverna donde se esconde astuto el deseo,

oscuro como algunas ganas que te nombran en silencio,

más abajo en ese llano ausente arbustos,

deseado desierto en donde acampan tantas ganas,

continente indomable de mis hambres sin tiempo,

justo ahí donde el color corrió,

donde se pinto en blanco y negro un orgasmo,

en donde la noche y el día corrieron a un mismo encuentro,

donde la luz y la sombra te tocaron a contratiempo

sin que mediara palabra o la erección de tus vellos,

ahí justo ahí mismo

donde tus dedos hace poco se humedecieron

de tus transparentes y deletreantes líquidos salvajes,

Justo ahí

en donde el vivir es una muerte silenciosa y agridulce

hay un temblor de estrellas naciendo de mis ojos,

un deseo que te llama y se viene tantas veces

sobre una cama que te espera y me reclamo al punto del grito

y justo ahí, cuesta abajo al filo de tu sexo

se cuece un ansia con el deseo de mi hombre

cuando tu clítoris dibuja sobre tus sábanas mi nombre.

Tuesday, August 18, 2009

Justo al filo de tu sombra

Justo al filo de tu sombra, tu cuerpo,
curvo como una isla en el mar de la noche,
silencioso como una gota sobre una hoja
cerca al toque de un deseo
cuando la carne es color y oscuridad,
cuando el deseo sabe ansias saldas
que se pierde por tu espalda semi húmeda
al paso lento por tus bellos erizados
de una mirada que te desnuda impaciente
el sabor de tu carne, el calor de tus poros,
que desmitifica la leyenda de tu hembra
en la resurrección de alguna muerte minúscula
o en la mirada de algún dios con nombre de poeta,
con hambres de carnes entre abiertas
donde tatuaste con tinta un deseo
mientras mis dedos rediseñan una caricia
muy cerca de tus nalgas como montes
mientras imagino la soledad de tu vagina
que humedece el sabor de mis deseos de ti;
es que justo al filo de tu sombra, tu cuerpo,
también la ausencia de tu rostro de espumas, tal vez,
y las formas de tus senos y pezones de miel;
al final de las cosas hay un algo en tu desnudez
que se me adhiere al deseo al que lleno de rostros
cuando cae sobre tu imagen mi penúltima gana
y un gemido tras de tu ausencia del que tal vez te enteres.

Tuesday, January 20, 2009

Entre negro y gris...

Al filo de lo oscuro, tu cuerpo,
justo al lado de la sombra una luz gris,
un silencio gris sobre una imagen a juego de luces,
un silencio excitado ante el encuentro
de una silueta de hembra casi diosa
y es que la luz se hizo oscura y nació tu forma
ante tu boca astuta que aún dibuja sobre el aire
la forma de mi miembro crucificado en tu lengua
en tu altar sin imágenes más allá del reflejo
de tus curvas sobre una pared vacía
vestida con tus líneas en movimientos lentos en el techo
cuando un viento sin color se posa al filo de tus senos
cuando un gemido se queda atascado entre tus poros
y una gota de sudor rueda por tu cuello carne abajo
en donde se ve la silueta de hombre desnudo y colorido
justo antes de venirse envuelto de líquidos y versos
pronunciando entrecortado tu nombre entre tus vellos
y es que corrieron los colores al no hacer falta,
es que el negro y el gris vistieron de gala tus ganas,
que tu camisa cayó despavorida ante la presencia
de aquel que llegaba encubierto entre las sombras
cuando estabas sola con tus deseos colgando de tus labios,
con tus hombros en un ángulo perfecto para el orgasmo
y es que la noche y el día fueron uno disueltos,
es que me vestí de gris ante el deseo sin rostro de tu imagen
cuando te encontré solitaria y de pie supurando misterios
y un rastro de saliva dibujado en espiral entre tus pechos.