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Friday, July 19, 2013
Monday, April 29, 2013
Te vistieron las sombras...
Te vistieron las sombras
la luz escapó de tu piel intranquila
te desnudaste de luces
nació tu cuerpo de lo oscuro
se evaporó un gemido
tu húmedo sexo goteó entre sirios
se esfumo tu rostro
un gemido se suicidó en tu lengua
te arañaron mis ojos
un temblor vibro en tu cadera izquierda
te erizó mi aliento
tu pezón derecho acumpuró mis dedos
te dibujé con mis manos
uu monte de Venús reforestó mi boca
te sequé con mi pecho
tus manos transmutaron mi sexo
te rozaron mis párpados
tus nalgas se tatuaron en mi vientre
te vistió también mi sombra
un temblor se escapó junto a ti volando
te nombré sin palabras
me bautizaste entre tus piernas casi inhumanas
nació el poema al filo de tu cuerpo
murió el poeta en un orgasmo susurrado sudores.
Sunday, August 19, 2012
Y la luz escapó de tu cuerpo
Y la luz escapó de tu cuerpo
la sombra te pintó con otra desnudez;
un silencio vociferado se escondió
justo abajo de tu pecho
-Montaña al viento y saliva-
en una inercia de miradas intranquilas
una gota de sudor en la ingravidez de tu pezón derecho
-Espiral sediento de historias-
tus costillas con olor aquella última caricia
cuando un verso se apostó en tu oído inseguro
en una roce plasmado en una erección vellos y folículos
-Tus poros humedecidos cráteres entreabiertos-
donde silencios y voces se conjugan más allá de las palabras
más allá de tus curvas inverosímiles y violentas
aún más allá de la textura de tu vientre
-Tu carne hostia cocida del misterio-
en el momento en que todo se detiene inclemente
en que la brisa del abanico hace espirales de vapores
cuando tu mano se pierde entre tus piernas
-Hay entre tus muslos cierto rubor de estrellas-
emana cierto néctar para esa bestia hombre,
se escapa cierta vibración para ese hombre poeta,
se derrama una incierta fragancia para tu propia hembra
-Hay un Maná de fulgores vibrando en tu enigma-
tu imagen se vuelve pincel y canvas sobre tus sábanas
en donde yace la silueta te último amante
en aquella última lluvia de húmedos meteoritos
en donde se descubrió una nueva constelación
-Son tantas las lunas desmalladas en tu cuello-
es que ahora que te miro con los dedos llenos de palabras
descubro cierto fetiche de mis ojos deslizando en tus pantis
unas ganas que se quedan dando vuelta por tu imagen,
y algunos versos arañando el final de tu espalda.
la sombra te pintó con otra desnudez;
un silencio vociferado se escondió
justo abajo de tu pecho
-Montaña al viento y saliva-
en una inercia de miradas intranquilas
una gota de sudor en la ingravidez de tu pezón derecho
-Espiral sediento de historias-
tus costillas con olor aquella última caricia
cuando un verso se apostó en tu oído inseguro
en una roce plasmado en una erección vellos y folículos
-Tus poros humedecidos cráteres entreabiertos-
donde silencios y voces se conjugan más allá de las palabras
más allá de tus curvas inverosímiles y violentas
aún más allá de la textura de tu vientre
-Tu carne hostia cocida del misterio-
en el momento en que todo se detiene inclemente
en que la brisa del abanico hace espirales de vapores
cuando tu mano se pierde entre tus piernas
-Hay entre tus muslos cierto rubor de estrellas-
emana cierto néctar para esa bestia hombre,
se escapa cierta vibración para ese hombre poeta,
se derrama una incierta fragancia para tu propia hembra
-Hay un Maná de fulgores vibrando en tu enigma-
tu imagen se vuelve pincel y canvas sobre tus sábanas
en donde yace la silueta te último amante
en aquella última lluvia de húmedos meteoritos
en donde se descubrió una nueva constelación
-Son tantas las lunas desmalladas en tu cuello-
es que ahora que te miro con los dedos llenos de palabras
descubro cierto fetiche de mis ojos deslizando en tus pantis
unas ganas que se quedan dando vuelta por tu imagen,
y algunos versos arañando el final de tu espalda.
Monday, July 9, 2012
Triptico de una Venus del trópico
I.
Se escapó la luz y la sombra visitó tu cuerpo,
un deseo multiplicado descubrió tus formas,
el gemido trasnochado se encarnó en tu cuello
la sensación a una caricia pendulaba en tu pecho
un sudor vientre abajo se evaporaba en tu sexo
el eco del gemido se enrolaba en tu pelo.
II
Una mirada se perdió justo al filo de tus ojos
a medio éxtasis, medio placer, medio orgasmo
mujer de fuego, de aguas, de viento
mujer placer, placer de mujer de pies a pelo
la tormenta de tus cabellos al filo de noche intensa
y la planicie de tu vulva aún con el sudor del último
amante
cuando murió desdoblado ante tu hembra endiosada.
III
Calló tu figura cuando una palabra se suicidó en tu pezón
izquierdo
una intensa vibración hizo gemir tu boca balbuceando un
nombre
es que explotaste en un mar de minúsculos estruendos
subcarnales
a penas registrado en lo pixeles de la lágrima que
derramaste
justo sobre el último rastro de semen con que jugaste en
tu rodilla
en aquellas horas en que el tiempo parecía correr hacia
atrás
cuando tu imagen desnuda tatuó con aguas aquellas sábanas
cuando un poema se suicidó en tus labios deletreando
algún secreto.
Tuesday, January 17, 2012
Thursday, December 22, 2011
Y la palabra se hizo carne...
Y la palabra se hizo carne
la carne palabra y viceversa,
el verbo alado que corrió junto a la sombra
la de tus manos, la de tu pelo,
la de tu pecho apenas verbo erotizado
en el suicidio de tus pezones erectos
la quietud de tu vientre esperando el contacto,
el olor de tus poros evaporando sudores
los de tu cuerpo y aún el del último amante
que se fugó entre tus fantasías con mi nombre
cuando tu piel tembló sin contratiempo
y un orgasmo nació en el punto final de mi poema
al que hacías aguas entre tus piernas caníbales
cuando la voz se entrecortaba deletreando
el sabor de mi miembro con tus dedos entre tus labios
en el momento en que la luz se volvía sepia
y el color no tenía nombre, ni forma, ni norma
cuando tu rostro huía del lente, de la mente, del detente
un rastro salado guardaba los cristales de mi venida
abrazado a tu silueta casi imperfecta y discreta
al ángulo de mi boca con tu teta entre mi lengua
verbalizando algún místico conjuro de algún mago,
atravesando la caricia que se quedó perdida en tu pelo
deseando el néctar de tu vagina chorreando por mi boca
y la palabra que no deja de hacerse carne
y mis manos que no cesan de dibujarte entre las sombras
al acariciar tu foto casi obsceno y resuelto
al gritar a Venus tu nombre ahogado al primitivo deseo.
Tuesday, November 22, 2011
Apenas silencio bañado de cuerpo
Apenas silencio bañado de cuerpo
la inercia de la ropa que se desprende inclemente
la caída de la mirada que desnuda insaciable la carne
el suspiro que va vistiendo la presa del deseo
en el vértigo en espiral que despunta el gemido,
el sigue y el para en conflictivo discurso inconcluso
mientras pasan las horas, las lunas, las bocas
mientras caen las ropas, las copas, las ganas
en el momento en que la luz y la sombra se confunden
y jugamos confundidos al deseo espejo verso
cuando los labios descubren otra desnudez
tatuada de alas en el vuelo del ángel de espumas
sobre el deseado pecado a medio extasiar
a medio pintar de olores sobre el mueble nube
sobre la alfombra con que se sobrevuela el gemido
aguas sobre aguas que se conjugan en elixir
que al evaporarse embruja y arrebata el reloj pasmado
justo cuando el decir se vuelve innecesario.
Es que ahora que te miro con cierta consciencia
la locura se me vuelve un rico vicio entre las piernas
hay entre tus tetas cierta impaciencia esparcida
columpiándose en la última lamida a media prisa;
hay un algo en tu vientre de estrellas infinitas
que se quedó cautivo en el último vello perdió;
hay un algo entre tus piernas medio monte y llano
que tiene el poder absoluto sobre mi sequía;
hay un misterio en tu tú hembra/mujer/galaxia
que llama a sobrevolarte, explorarte, develarte.
Ahora que las palabras se escapan de la imagen a mis dedos
descubro un rico placer de nombrarte en el deseo
mientras la memoria dibuja y da sonido a tu último gemido
en el momento en el que al ángel se suicidó entre tus piernas.
la inercia de la ropa que se desprende inclemente
la caída de la mirada que desnuda insaciable la carne
el suspiro que va vistiendo la presa del deseo
en el vértigo en espiral que despunta el gemido,
el sigue y el para en conflictivo discurso inconcluso
mientras pasan las horas, las lunas, las bocas
mientras caen las ropas, las copas, las ganas
en el momento en que la luz y la sombra se confunden
y jugamos confundidos al deseo espejo verso
cuando los labios descubren otra desnudez
tatuada de alas en el vuelo del ángel de espumas
sobre el deseado pecado a medio extasiar
a medio pintar de olores sobre el mueble nube
sobre la alfombra con que se sobrevuela el gemido
aguas sobre aguas que se conjugan en elixir
que al evaporarse embruja y arrebata el reloj pasmado
justo cuando el decir se vuelve innecesario.
Es que ahora que te miro con cierta consciencia
la locura se me vuelve un rico vicio entre las piernas
hay entre tus tetas cierta impaciencia esparcida
columpiándose en la última lamida a media prisa;
hay un algo en tu vientre de estrellas infinitas
que se quedó cautivo en el último vello perdió;
hay un algo entre tus piernas medio monte y llano
que tiene el poder absoluto sobre mi sequía;
hay un misterio en tu tú hembra/mujer/galaxia
que llama a sobrevolarte, explorarte, develarte.
Ahora que las palabras se escapan de la imagen a mis dedos
descubro un rico placer de nombrarte en el deseo
mientras la memoria dibuja y da sonido a tu último gemido
en el momento en el que al ángel se suicidó entre tus piernas.
Friday, September 30, 2011
Unos ojos tras los párpados...
Unos ojos tras los párpados,
un silencio entre los poros,
un olor a orgasmo entre cabellos
una piel ante el temblor de la caricia;
la imagen que escapa de la foto
es la piel que se expande y contrae
ante el recuerdo de unas manos
ante la sensación de otro cuerpo
que habitó tu carne y tus olores
y que navegó tus líquidos de hembra
aun palpitando entre tu boca cerrada
en el vapor de tus labios vaginales entreabiertos.
La palabra se escapa y vuelve
un verbo se quedó perdido en tu último suspiro
en el gemido que se suicidó en una gota de sudor
en la tarde que se hizo noche entre tus caderas,
en la noche que se hizo madrugada en tu pelo vivo,
la madrugada que se hizo eterna en tu poema.
es que al verte medio desnuda, medio cuerpo,
medio deseo que se escapa entre mis dedos
el poeta se hace hombre y gime y se acaricia
mientras redesnuda la desnudez de tu carne
y al hacerlo sus manos se hacen aguas y las lame
encuentra un sudor que bautiza con tu nombre
aunque nunca te haya tocado más que con palabras
y que sólo me haya venido en letras y ganas
al menos por ahora, quizás.
Tuesday, August 30, 2011
Media agua...
Media agua
medio deseo
una mirada se hace líquida
líquida agua y escurridiza
que viste tus pechos con la unión de gotas
erotiza los vellos tu vientre callado
hasta llegar a tu inquieta vagina alada
donde aguas con aguas se juntan
se salan, se enredan, se aman, se condenan
hay cierto balbuceo entre tus poros
que nombra el último orgasmo con el último amante
en aquella cama mar en donde eras barco
proa erecta, sirena y monstro marino a una misma encarnación
la hija de Neptuno que escapo a los brazos de un mortal
y que escondió entre sus piernas la divinidad de algún dios
en aquel amanecer entre el concierto de la urbe
en que te bañabas entre aguas y aguas
líquidos uniformes que deformes conjugan
lágrima con eyaculación en un mismo verbo
que se juntaban con tu sonrisa a medio extasiar
y te vas hundiendo lentamente entre las horas
ahora que este poema se sumerge contigo polizonte
dejando una huella de letras en una despida en tu espalda
justo antes de suicidarse entre tus nalgas en silencio.
Friday, July 15, 2011
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